TUVE LA DİCHA DE JUGAR Y SENTİR EN EL FúTBOL3

Hace unos días regrese de un viaje, pero no de cualquier viaje, puedo decir que este ha sido uno de los mejores viajes que he tenido hasta ahora. Tuve la oportunidad de asistir a un festival internacional en Lyon, Francia. La verdad es que todo lo que pude vivir en esta gran experiencia, cabio completamente mi vida en todo sentido para bien. En nueve días que compartí con mi super poderosa delegacion/familia de Ecuador, pude aprender mucho de todas esas maravillosas chicas que están en mi corazón. Tuve la dicha de jugar y sentir en el fútbol3 todos los objetivos del festival al compartir una cancha con chicos y chicas de diferentes nacionalidades que disfrutabamos estar ahí y trabajábamos para enfocarnos y ver la importancia de la igualdad de género, de los jóvenes líderes, del empeoramiento de la mujer y de ver como todos podemos llegar a conectarnos y transmitir lo mejor de nosotros de diferentes maneras mediante el deporte, en este caso del fútbol. Puedo decir que me siento sumamente bendecida con todas las personas que pude conocer en el festival y que mantengo contacto aunque hablemos diferentes lenguas pero que a la final nos llevamos super bien y tuvimos una gran conexión en pocos días. Tengo muchas ganas de continuar con este proceso y poner en práctica lo que he podido aprender con todo el mundo que pueda. Agradezco de todo corazon a cada una de las personas que hizo este viaje posible como mi familia, mi otra familia de la Universidad San Francisco de Quito- Independiente del Valle y ahora mi nueva familia de la Fundación de las Américas.

UNA JÓVEN MAMÁ SIN LÍMITES

Con su bebe en los brazos, Rosa Linda camina de un salón al otro en la Universidad de San Fráncico de Quito saludando a los profesores y lista para su siguiente curso. Lo que pocos estudiantes saben es que Rosa Linda es una refugiada Colombiana que está buscando un mejor futuro para ella, su familia y su bebe de cinco meses a través del estudio.

Con tan solo 20 años Rosa es madre, refugiada y un ejemplo de superación para muchos. Ella llego hace cinco meses con sus padres, hermanos e hijo escapando de amenazas de muerte por parte de grupos armados. Rosa es parte de un grupo de jóvenes de origen Colombiano, Venezolano y Ecuatoriano que integran el programa “A Ganar” ofrecido por la Fundación de las Américas para el Desarrollo (FUDELA) con el apoyo de la Universidad San Francisco y La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). “Este programa es una oportunidad para salir adelante, nos ayuda a encontrar una ocupación productiva que nos da para vivir. Para mí, esta es una oportunidad para realizar mis sueño que es estudiar y dedicarme a la gastronomía” Me conto Rosa Linda cuando tuve la oportunidad de compartir un café con ella y conocer su historia.

Junto a otros 42  participantes, Rosa asiste a cursos en la Universidad San Francisco  durante dos meses que la prepararan para encontrar un empleo, continuar sus estudios y/o crear su propia empresa. Rosa me cuenta que el impacto más grande que el programa ha tenido hasta ahora ha sido en sus valores. “cuando hacemos actividades deportivas dirigidas aprendo sobre la paciencia, la capacidad de expresar lo que pienso sin ofender, y el trabajo en equipo entre otros”. Y es que A Ganar busca también trabajar el desarrollo personal de sus participantes a los cuales se les inculca competencias como el respeto, el trabajo en equipo, la disciplina, autodesarrollo, enfoque de resultados y la comunicación efectiva.

Otro objetivo del programa es crear espacios de convivencia entre jóvenes de diferentes culturas y nacionalidades. En el programa participan jóvenes colombianos, venezolanos, y por supuesto ecuatorianos. “El compartir con otros me ha ayudado a identificar y valorar los diferentes comportamientos típicos de otros grupos culturales y regionales. Me ha permitido abrir mi manera de ver a los demás y reconocer sus diferencias de manera positiva”, Afirmo Rosa. De esta manera, A Ganar no solo prepara a estos jóvenes para salir adelante, sino que también siembra una semilla de respeto y cordialidad entre los diferentes habitantes de Ecuador, el país de Sur América que recibe más refugiados. “El programa A Ganar me ha permitido ver a las personas de Ecuador de una manera más positiva ya que ha sido duro encontrar una estabilidad en una sociedad donde el Colombiano es visto muchas veces negativamente”. Rosa concluyo.